¡BASTA DE SPAM!
¿Quién no sufre el detestable arribo de mensajes publicitarios no solicitados a su cuenta de correo? ¿Quién no ha deseado más de una vez tener cerca a los responsables del abundante SPAM que no respeta a nadie? Usted supone que el SPAM es un tema asociado al correo electrónico y por ende afecta a quienes se conectan a través de ese medio, ¿verdad? ¡No, no es así! Es una plaga que se ha extendido a otros ámbitos y amenaza con enfermarnos de los nervios...
Usted apaga la PC luego de borrar más de cien mensajes invasivos en su correo. Se siente cansado, indignado, con ganas de romper algo o salir a caminar veinte kilómetros para calmarse. Lo piensa bien, respira hondo, se ducha, prepara algo para comer y se sienta frente al televisor de la sala.
Justo están exhibiendo una película muy buena que Ud. no vio. Bebe un sorbo de agua fresca y se dispone a disfrutar del espectáculo.
De pronto, cuando su atención está concentrada en la escena más atractiva del filme, aparece una animación muy molesta en el cuarto inferior derecho de la pantalla, interfiriéndole la visión y sacándolo de clima.
Usted quiere saber qué está sucediendo y para eso dirige su atención al cartelón animado que se despliega en la pantalla. Y descubre, con asombro y rabia, que es publicidad del canal, adelantando los programas que vendrán más tarde.
Como Ud. es una persona sensata e inteligente piensa que se ha tratado de un error de algún técnico del canal y retoma pacientemente el hilo de la trama de la película.
Casi ha logrado olvidar la interrupción cuando aparece otro cartelón ocupando el 25% de la pantalla, recordándole que al finalizar la película comenzará tal o cual programa que usted odia sin haberlo visto jamás.
Y así sucesivamente, cada vez con más asiduidad, especialmente en los momentos culminantes de la película, hasta que Ud. se cansa y apaga el receptor de TV, hastiado de la insolente mediocridad de quienes manejan los canales de televisión.
La detestable moda de inundar con publicidad no deseada las casillas de correo electrónico ha sido adoptada, sin arrepentimiento alguno, por los responsables de los canales de aire, convirtiendo las pantallas de los receptores en vulgares mercados de pulgas ofertando mercancía de cualquier manera.
La TV SPAM: un atentado al buen gusto y una prueba más de cómo se ha perdido el respeto hacia el público.
Manuel Paulino Novoa
Usted apaga la PC luego de borrar más de cien mensajes invasivos en su correo. Se siente cansado, indignado, con ganas de romper algo o salir a caminar veinte kilómetros para calmarse. Lo piensa bien, respira hondo, se ducha, prepara algo para comer y se sienta frente al televisor de la sala.
Justo están exhibiendo una película muy buena que Ud. no vio. Bebe un sorbo de agua fresca y se dispone a disfrutar del espectáculo.
De pronto, cuando su atención está concentrada en la escena más atractiva del filme, aparece una animación muy molesta en el cuarto inferior derecho de la pantalla, interfiriéndole la visión y sacándolo de clima.
Usted quiere saber qué está sucediendo y para eso dirige su atención al cartelón animado que se despliega en la pantalla. Y descubre, con asombro y rabia, que es publicidad del canal, adelantando los programas que vendrán más tarde.
Como Ud. es una persona sensata e inteligente piensa que se ha tratado de un error de algún técnico del canal y retoma pacientemente el hilo de la trama de la película.
Casi ha logrado olvidar la interrupción cuando aparece otro cartelón ocupando el 25% de la pantalla, recordándole que al finalizar la película comenzará tal o cual programa que usted odia sin haberlo visto jamás.
Y así sucesivamente, cada vez con más asiduidad, especialmente en los momentos culminantes de la película, hasta que Ud. se cansa y apaga el receptor de TV, hastiado de la insolente mediocridad de quienes manejan los canales de televisión.
La detestable moda de inundar con publicidad no deseada las casillas de correo electrónico ha sido adoptada, sin arrepentimiento alguno, por los responsables de los canales de aire, convirtiendo las pantallas de los receptores en vulgares mercados de pulgas ofertando mercancía de cualquier manera.
La TV SPAM: un atentado al buen gusto y una prueba más de cómo se ha perdido el respeto hacia el público.
Manuel Paulino Novoa
Etiquetas: OPINIONES

